Del olvido, del olvido…

Del olvido, del olvido…
Del olvido vienen todos los miedos, 
como de un lugar remoto siempre conocido.
Del olvido viene la nocturnidad 
y ese aire maleado de respiración pesada.
Del olvido vienen las mentiras,
el deshonor, la furia, el llanto y el orgullo. 
Del olvido vienen los rostros de otras pasiones,
que también pasaron por aquel lugar,
que también fueron pasto de la sinrazón.

Nada bueno viene de ese lugar llamado olvido,
no es un lugar en el que quedarse,
no es un lugar al que regresar.

Muy lejos de allí, presente, vivimos.
Allí no está tu desnudez, 
Ni mis brazos sobre tus hombros, 
Ni tu boca entreabierta, 
Ni tus uñas en mi piel. 
Allí no existe esa mujer,
que es tan parte de mí como de ti,
a la que yo llamo Adelita
y con la que no sabría qué hacer
si se fuera con un comisario.

Aquí, en esta isla sin nombre,
es donde quiero estar.
No es un lugar concreto,
los niños no la estudian en geografía
ni se sabe cómo llegar.
Pero es el único lugar
de donde me siento parte:
Algo así como una patria,
suave y cálida,
que no existiría sin ti.

(Te escribo esto porque dicen
que las palabras están ahí,
que solo hay que saber encontrarlas.
Por si por un casual
yo encontrase alguna,
que nos alejase del olvido,
que te sirviese como mapa).

Anuncios
Etiquetado

Un pensamiento en “Del olvido, del olvido…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: